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jueves, 26 de julio de 2012

EL LUGAR DE LA AUSENCIA: DESDE LA POESÍA DE ARTURO BORRA, LAURA GIORDANI Y VIKTOR GÓMEZ (POR ANTONIO CRESPO MASSIEU)

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RESEÑA MÚLTIPLE

El lugar de la ausencia: desde la poesía de Arturo Borra, Laura Giordani y Víktor Gómez

(por Antonio Crespo Massieu)


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La pretensión de este ensayo, es decir de esta tentativa, es acercarse a la obra más reciente de estos poetas. En 2010 aparecen Umbrales del naufragio de Arturo Borra (Baile del Sol, Tenerife), Materia oscura de Laura Giordani (Baile del Sol, Tenerife) y tres poemarios de Víktor Gómez: Huérfanos aún (Baile del Sol, Tenerife), Detrás de la casa en ruinas (Amargord, Madrid1) e Incompleto (Ediciones del 4 de agosto, Logroño)2. De Laura Giordani acaba de aparecer Noche sin clausura (Amargord, Madrid. 2012) libro al que, por este motivo, dedicaré menos atención de la debida: apenas un breve comentario y algunas referencias ocasionales.

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Entre las razones que pueden aducirse para intentar una aproximación conjunta a estos autores señalaré las más evidentes: comparten en Valencia discusiones, amistad, compromiso, activismo social, agitación cultural; edad y referencias culturales muy semejantes, incluso publican, en algunos casos, en las mismas editoriales, todos ellos son nombres esenciales de lo que hemos dado en llamar poesía crítica… Sin embargo hay algo mucho más definitorio que nos permite dialogar con las preguntas, tan similares, que su poesía nos plantea.
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En su obra la poesía aparece como desposesión, un despojamiento radical, hasta los huesos. Desnudos de retórica, del lenguaje heredado (“No sirven palabras domesticadas” nos dirá Víktor Gómez en Incompleto) pero también de toda certeza por mínima que esta sea, vaciándose para dejar que otras voces hablen en el poema, dejando que sólo el arado del lenguaje trace sus signos, callando para que hable su silencio (el rescoldo de voz que es el poema). La poesía, entonces, como indagación. Lo que queda tras el poema, es decir tras la casa en ruinas, es un silencio poblado de preguntas; un balbuceo (como sabía Juan de la Cruz), un no saber que Arturo Borra nos trae de Juan Gelman: “y no sabe/ y entonces escribe” (Umbrales del naufragio p.69). Estamos en la noche oscura del poema, abocados a un naufragio; en la orilla o en el umbral de ese abismo que será el poema, ese silencio que “dirá” el poema (es decir “hará aparecer”, negará desde la materia de la palabra):


“La noche convoca
los huéspedes del naufragio.
Negror tras la negrura:
alud de lo no visible, runrún.
Negro hacia negro resplandor ¿Orilla o abismo?
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(Huérfanos aún, p.583)
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Umbrales del naufragio, huéspedes del naufragio, abismo y silencio del poema. ¿Orilla acaso?
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“Haber callado/ haberse hundido
en el abismo que abre las preguntas
y así volver a empuñar un silencio
y dejar
que esta lengua reinvente su testimonio.”
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(Umbrales del naufragio, p. 62)
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1 Estos dos poemarios aparecen, por error, firmados por Víctor Gómez. En Incompleto el nombre que aparece ya es el de Víktor Gómez, tal como prefiere el autor.

2 En 2011 han aparecido dos poemarios de Antonio Méndez Rubio: Siempre y cuando (ABADA Editores, Madrid) y ¿Ni en el cielo? (Ediciones del 4 de agosto, Logroño). El estudio de los mismos hubiera completado este trabajo. El no acometerlo se excusa por la extensión ya excesiva de estas notas de lectura. Quede aquí, al menos, la recomendación de los mismos. Antonio Méndez Rubio, en su doble faceta de poeta y ensayista y crítico de la cultura, es una de nuestras voces imprescindibles. Recién aparecido, e igualmente recomendable, es su ensayo: La desaparición del exterior. Cultura, crisis y fascismo de baja intensidad. Eclipsados, Zaragoza, 2012).

3 Identificaré las citas citando únicamente el título del libro y la página correspondiente.



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Este fragmento inicial del ensayo literario, publicado en la Revista Youkali, nº 13 verano 2012, está firmado por Antonio Crespo Massieu, poeta, escritor, crítico. Su estudio se desarrolla por autores y libros, dando una visión amplia y pormenorizada de los mismos, sus temas, planteamientos estéticos y políticos. Para leerlo completo, 

acá
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Sobre Antonio Crespo Massieu
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Biobibliografía esencial,
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aquí
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Textos variados en Las afinidades selectivas.

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Fragmentos de su poemario ELEGÍA EN PORTBOU (Bartbely, 2010)
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acá
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lunes, 9 de abril de 2012

JOSE Mª GÓMEZ VALERO Y DAVID ELOY EN LA MARABUNTA (MADRID, LAVAPIES) EL 14 DE ABRIL CICLO ÁLVARO TEJERO DE POESIA

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Seguimos con la propuesta de Alberto García-Teresa,
para el sábado 14 de abril con los poetas sevillanos
pertenecientes al colectivo de agitación cultural
La Palabra itinerante, David Eloy y José Mª Gómez Valero.

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La Marabunta :  Libros&Café
c/ Torrecilla del Leal, 32
[ Antón Martín – Lavapiés ]
Madrid
www.lamarabunta.info
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(III): Sábado 14 de abril. 20 h.
José María Gómez Valero y David Eloy Rodríguez




José María Gómez Valero (Sevilla, 1976) es autor de los libros de poesía: Miénteme (Qüasyeditorial, 1997), El libro de los simulacros (Huelva, 1999), Travesía encendida (Vitruvio, 2005; Premio Internacional Ciudad de Mérida), Lenguajes (Imagoforum, 2007) y Los augurios (Icaria, 2011; Premio Internacional Alegría). También es coautor del libro de relatos ilustrado Este loco mundo (Cambalache, 2010).


David Eloy Rodríguez (Cáceres, 1976) vive en Sevilla. Es autor de los libros de poesía Chrauf (Universidad de Sevilla, 1996); Miedo de ser escarcha (Qüasyeditorial; premio internacional Surcos, 2000); Asombros (Imagoforum, 2006); Los huidos (4 de Agosto, 2008) y Para nombrar una ciudad (Renacimiento, 2010; premio internacional de poesía Francisco Villaespesa). También es coautor del libro ilustrado para niñas y niños Este loco mundo. 17 cuentos (Cambalache, 2010), escrito en colaboración con José María Gómez Valero y Miguel Ángel García Argüez. En 2012 aparecerán dos nuevos poemarios de su autoría: Miedo se ser escarcha (edición actualizada) y la antología Lo que iba diciendo.


Ambos, con la compañía de poesía La Palabra Itinerante, participan en diferentes proyectos escénicos vinculados a la palabra poética,  por ejemplo: Su mal espanta (www.sumalespanta.blogspot.com) o Todo se entiende sólo a medias (www.soloamedias.net), y son los responsables de la pequeña editorial de poesía Libros de la Herida (www.librosdelaherida.blogspot.com).




APUNTES PARA UNA BIOGRAFÍA CUALQUIERA


Nacer,
memorizar los signos,
ocupar una celda
en la intemperie.

Reconocer a tientas
el rigor de los límites,
los contornos del orden.

Asistir cada día
a lo pactado.

Mirar el agua,
saciarse en su sabor,
convivir con la sed.

Acatar los dictados de la norma,
eludir los dictados de la norma.

Jugar a cosas serias.
Mentir de corazón.
Arroparse sin sueño.

La noche,
los velos, los desvelos,
la voz
de la sólida sombra.

Despertar,
abrir los ojos,
ansiar el tiempo
en el que nada se derrumba.



(José María Gómez Valero)



BRINDIS


La vida pasa derrumbando edificios. Deja palomas muertas, palabras rotas, sangre seca, direcciones ilegibles, llaves oxidadas, botellas de vino vacías, silencios.

Pero que eso hoy no nos importe, que no nos impida enumerar las razones que tenemos para vivir.

Brindemos pues por esta bendita lumbre: la vida, esta casa en los acantilados de la que somos huéspedes, este vals con el sepulturero.

Brindemos, aunque sea invierno, porque hay primaveras.

Brindemos por los presos, por los heridos, por los enfermos.

Brindemos porque logramos ir al asombro como al aire, porque hemos averiguado el sabor del agua en lo oscuro y cómo muerden los dientes verdaderos, porque hay puentes y océanos y misterios y multitudes y siembras y planetas.

Brindemos por los viajeros que en un segundo se cuentan todo con los ojos.
Brindemos porque es posible convertir la vida en palabras, las palabras en vida.
Brindemos por la transformación.
Brindemos porque podemos hacer, hacer, hacer.

Brindemos por los momentos que justifican la existencia, por lo que permanece, por las marcas indelebles como cicatrices al sol.

Brindemos por las resistencias, por los motines, por los fugitivos.

Brindemos por los que llegan a tiempo al amor y por los que no.

Brindemos por los que no saben, o no pueden, o no quieren brindar.

Brindemos por el recuerdo de los buenos, y por el viento que dispersa las cenizas.

Brindemos con una copa unánime por saber siempre ofrecer, como hoy, un ramo de flores a los vivos.



(David Eloy Rodríguez)
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martes, 21 de febrero de 2012

POR DONDE PASA LA POESÍA, Presentación en EL Matadero (Madrid) Viernes 24 de febrero, a las 20 h

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El próximo viernes, a las 20 h. se presentará la antología “POR DONDE PASA LA POESÍA” (Ed. Baile del Sol) en el MATADERO MADRID (Espacio Intermediae). Leerán algunos de sus poemas: Julieta Valero, Juan Carlos MestrePilar Fraile Amadorr, Esther Ramón, Julio Obeso González, Lourdes de Abajo, José Ángel Barrueco, Ana Pérez CañamaresRafael SaraviaAlberto García-Teresa , Ana María Espinosa, Antonio Crespo Massieu y Antonio Martínez Ferrer. Presentarán el poetaViktor Gomez Ferrer junto a Miguel Morata de la Libreria Primado, responsables de dicha antología y la actuación del cantante Lucho Roa que interpretará algunos de los poemas del Cd que incluye la publicación. Nos encantará veros a todos los que podáis pasaros por allí.

martes, 10 de enero de 2012

ENTREVISTA Sobre el reciente libro "POR DONDE PASA LA POESÍA" a Víktor Gómez:"La poesía española actual destaca por sus singularidades"

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Víktor Gómez: "La poesía española actual destaca por sus singularidades"

El libro "Por donde pasa la poesía", con poemas de más de 70 autores, da cuenta de la vitalidad y diversidad poéticas del momento


El pasado mes de diciembre veía la luz el libro “Por donde pasa la poesía”, una compilación de poemas de 72 autores españoles y americanos que, desde hace años, han presentado sus obras y poéticas en la Librería Primado de Valencia. Esta reunión ingente de poesía actual en catalán, español desde las tres orillas (Península Ibérica, Canarias y Latinoamérica) e inglés ha sido fruto de un trabajo de recopilación llevado a cabo por la Asociación Poética Caudal, el librero Miguel Morata y el poeta Víktor Gómez Ferrer. Sobre la obra, Gómez Ferrer nos habla en la siguiente entrevista. Por Yaiza Martínez.



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¿Cuál es el origen del proyecto del libro “Por donde pasa la poesía”, en el que habéis reunido poemas de decenas de autores españoles y latinoamericanos? 

Todo empezó en la Librería Primado de Valencia, una librería de barrio que, en los últimos años se ha convertido en un “punto de encrucijada”, como bien ha dicho el poeta Arturo Borra. A ella han sido invitadas personas muy diversas, relacionadas con el mundo de la poesía, la comunicación y la literatura. 

El título del libro tiene su origen en una frase que surgió en una conversación en la propia librería, en 2007. En una reunión en la que se abordaba, entre otros asuntos, cuestiones como qué poesía leemos, qué poesía desatendemos y qué poéticas están por descubrir y visibilizar, el poeta Quique Falcón dijo algo así como que en España vivíamos muy centrados en lo que aquí se produce, y que estamos especialmente cautivos de las prácticas poéticas que, bajo un canon hegemónico, exponen autores con un consenso general sobre lo estético. Falcón se preguntó entonces: ¿por dónde pasa la poesía? ¿no será que el presente de la historia, el ahora de la poesía, está pasando por otro lugar, por otras latitudes? El poeta se refería especialmente a las Américas de habla hispana. Meses después, curiosamente, Antonio Gamoneda dijo algo parecido en un curso celebrado en Priego (Cuenca), en julio de ese mismo año. 

Así que cuando andábamos buscando un título que expusiera la confluencia de poéticas que ha supuesto la actividad en Librería Primado, y por ende la de este libro, la cita de Falcón nos pareció que tenía un significado múltiple. “Por donde pasa la poesía” (Editorial Baile del Sol): pasa por Primado, por los lectores o usuarios de los servicios culturales allí propiciados; por los extranjeros que han venido con sus poéticas a compartir otros modos de mirar el mundo; y por los ecos y reflejos que otras librerías, como La Fuga en Sevilla o Traficantes de Sueños en Madrid, vienen ejerciendo en el panorama menos conocido de la cultura de resistencia y pensamiento crítico actuales. 

Por todo, el libro coral que hemos editado quiere ser una huella con cuerpo, una instantánea, imagen de un tiempo de comunidad entre poetas y lectores, entre vecinos de barrio y escritores, cuyo hilo es el disenso y la pluralidad, eso sí, de signo anticapitalista, antineoliberal, antifascista, antidogmático. Nos parecía necesario escuchar voces en conflicto, americanas, canarias, peninsulares: del sur, del este, del norte, del oeste, del centro, de los márgenes. Durante todo este tiempo, hemos acogido a poetas de muy diversas influencias estéticas, como respuesta a la complejidad de un mundo convulso, y de profundas desigualdades sociales y culturales. 

Por otro lado, este libro pretende confrontar los intentos reduccionistas de la industria cultural oficial, que ha pretendido normalizar y encapsular la poesía en los muros de lo banal, lo light, lo apolítico (si es que esto es posible) o, lo que aún es peor, dentro de lo político-domesticado, lo político-usurpado. 

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¿Cuántos poetas incluye “Por donde pasa la poesía” y cuáles dirías que son los factores que los aglutinan, si es que los hay? 

En la sección de poetas, el libro cuenta con 70 autores. Sus diferencias, su generosidad y proximidad en los encuentros en la librería, su voluntad e intención –a nuestro parecer y sentir auténticas– de atender lo humano, colectiva e individualmente, así como lo ecológico, en un sentido amplio de preocupación por la vida del planeta, son la base sobre la que hemos ido sumando, no a todos los que deseábamos, pero si a una representación justa de ellos, pues consideramos que cada uno de los que está forma parte de nuestra memoria y legado a la comunidad. 

Resulta importante destacar que este libro, sin embargo, no es una antología ni un florilegio, porque desde el principio insistimos en un criterio de selección basado en la praxis vital y en la experiencia comunitaria, así como en la riqueza que nos supuso descubrir los poemas o textos de los autores.

El libro no pretende, por tanto, instaurar un canon, ni tan siquiera un contra-canon, pues entendemos que en la pluralidad de lectores e individuos hay muchos niveles de lecturas y de comunicación, así como modos muy diversos de transmitir el arte y el pensamiento. 

En “Por donde pasa la poesía”, hay autores inéditos, autores consagrados, otros a mitad de camino, y algunos que comienzan. A todos les une la pasión y compasión ante la fragilidad, la vulnerabilidad y la hermosura de la existencia humana. A todos les une el amor y el coraje por los torcidos del mundo. A todos les incendian las injusticias y daños estructurales, políticos o ideológicos, estratégicos o particulares. Todos aman las palabras y renuncian a la manipulación torticera del lenguaje como ejercicio de poder. A partir de ahí, los modos de resolver, de escribir, son tan dispares, que a veces llegan a ser antagónicos. 

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¿Crees que este libro es una fiel muestra de la verdadera producción poética que se está desarrollando actualmente en España? 

Sólo en parte. Por dos cuestiones. Por un lado, “Por donde pasa la poesía”, no es un libro que pretenda reflejar sólo lo que se escribe en España, sino que también recoge poemas de poetas americanos y de otros lugares. En este sentido, aunque aún quedan por traer poetas a los que no hemos podido invitar, por limitaciones de tiempo y dinero, sabemos que éstos vendrán o que vendrían porque “espiritualmente” están porque la poesía sea un puente de unión, frente a otras prácticas de ocio masivo o cultural que desunen, aíslan o fortalecen el principio egoísta de la individualidad, que tan bien le viene al sistema actual. 

Por otro lado, no pretendemos decir: “estos son los poetas que molan” y el resto ya son de segunda división. No hay competición. No hay un concurso de excelencia. Hay devenir-vida. Hay devenir-literatura. Son el acontecimiento y su posterior memoria colectiva lo que nos vincula y hermana con estos poetas y sus poéticas. El trazar red, vínculos, imposibles, insostenibles en la distancia. Y a su vez, reales. Porque la escritura facilita esa comunidad imposible cuando pasamos por la poesía, por la re-lectura. Sabemos que hay más poetas que los que han pasado por Primado, estén ya incluidos en el libro o no. Y eso no nos preocupa. Me parece que los 70 poetas que aparecen merecen ser conocidos, leídos, y como no, discutidos. 


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¿Qué puede aportar “Por donde pasa la poesía” a sus potenciales lectores, con respecto a otras propuestas editoriales recientes en las que también se ha agrupado a poetas españoles y latinoamericanos? 

Al hilo de lo ya expuesto, y contrariamente a lo que se nos viene insistiendo de separar al autor de su obra, es decir, a la mujer u hombre de su producción poética o crítica, nosotros hemos pasado por una hermosísima experiencia. Conocer a la autora, autor. Conversar, comer, pasear. Después, o antes, escucharle recitar, exponer, exponerse. Despedirse. Volver a su producción literaria y releer más en profundidad y mejor en expansión. Así da igual que viniera Carmen Camacho que Ernesto GarcíaJuan Carlos Mestre que Esther RamónEloísa Otero que Chantal Maillard, Enrique Falcón que Julieta Valero,José Luis Sampedro que Cecilia QuilezIldefonso Rodríguez que Carla BadilloBenito del Pliego que David Eloy. Y seguiría hasta el último por recordar de una lista sustantiva y sustanciosa. 

Cada una de estas personas dignifica la poesía, la vida, la convivencia, la palabra, la amistad. Lo hacen desde lo íntimo y lo político, indisociablemente. Eso nos ha cambiado a nosotros, los que hemos podido ir asistiendo a estas lecturas encuentros. Y, ampliado el sentido radical y nada inocente de publicar poesía para que la lean ciudadanos con corazón, cartera y cabeza. Quizá este planteamiento sea, no estoy seguro, novedoso, cuanto menos, poco valorado en libros donde con afán de antología, canon, o marketing cultural, se ha propuesto al público selecciones de poetas bajo un solo tomo. 

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A grandes rasgos, ¿cómo describirías la poesía actual de España y Latinoamérica, a partir de la muestra que habéis recopilado? 

A grandes rasgos, hay varias líneas de fuga, que en ocasiones se entrecruzan. Poéticas de línea clara y comprensión directa. Poéticas de línea más difícil, que se aproximan a lo ininteligible. Siguiendo las vanguardias americanas. Siguiendo las vanguardias europeas. Continuistas de la poesía anterior más convencional en España. Rupturistas. Los poemas en prosa, que nos llevan a esos hibrys desde los que algunos poetas tratan de buscar su voz, llegando a experimentar o dialogar con otros materiales como los plásticos, audiovisuales, o entrecruzando lo literario y lo científico-informativo. Más que estilos, en cualquier caso en este libro percibo singularidades. Modos diferenciados y creativos del cómo hacer. Ahí pasamos de Antonio Méndez Rubio a Chantal Maillard, de Marcos Canteli a Ana María Espinosa o deBegoña Pozo a Forrest Gander, de Olga Muñoz Carrasco a Javier Gil, de Guadalupe Grande a Andres Fisher, por citar sólo unos pocos. Hay voces contundentes como las de Ana Pérez Cañamares o Carmen Beltrán junto a voces imán como las de José María Gómez Valero o Antonio Crespo Massieu. Truenos como los de Enrique Falcón y dardos precisos como los de Laura Giordani. Lo americano otro de Roger Santibañez, lo imaginal real de Mestre o Julio Obeso, lo político insurgente de Matias Escalera o Alberto García-Teresa, etc. 

Ahora, como ya advertimos antes, esta recopilación de autores y poemas va más en la línea de cartografiar un espacio-tiempo, unas prácticas de resistencia y alternativa a lo impuesto por los agente culturales institucionales sometidos al gusto light o neoliberal, que en la de un trabajo taxonómico de exposición ejemplar de los mejores poetas o estilos o poéticos. Que se supiera que estos poetas existen y que se vea que tienen valor, que suman, horadan, problematizan y dialogan con nuestro mundo y nuestro ahora, eso sí era del interés común de la edición. Poesía no para “más sino para mejor”, siguiendo las sugerencias de Sampedro. Y ese mejor se establece en la manera de aproximarse, relacionarse y cuestionar la palabra y la vida, en su irresumible potencialidad y multiplicidades. 

Quisiera llamar la atención al escrito que figura en la contraportada del libro, de Victor Silva, pues es provocadoramente coherente y sincero desde su arranque: ¡La poesía ha muerto: Viva la poesía! 


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¿Tiene algo que ver este proyecto de compilación de autores con otro proyecto coordinado el año pasado por varios poetas, entre los que estabas, y que vio la luz bajo el nombre de “Carta abierta en defensa de la poesía escrita en español”? ¿De qué se tiene que defender la poesía escrita en nuestro idioma? 

La Carta abierta en defensa de la pluralidad y convivencia de poéticas surgió del disenso y hartazgo de una treintena de poetas españoles que fueron cruzando vía correo electrónico su malestar ante la cansina y obtusa idea comercial de una poesía unificada bajo un criterio de comunicabilidad fácil, masiva, que elude una visión del mundo crítica y un modo de estar en él de forma coherente. Fue una respuesta a la poesía sin sustrato intelectivo para personas sujetas a lo caprichoso y construido desde un pensamiento disperso y ocasional, como advertía Gramsci, que deriva en ese hombre-masa que consume cualquier bazofia, cualquier comida basura, la digiere y antes que alimentarle le satura por un lado de placer por sus compuestos de azúcar, sal, amargor, que instintivamente le hacen atractivo lo insano, por otro lado de colesterol, hasta colapsar invisiblemente su organismo e incapacitarlo para moverse (infarto). 

Frente a esa poesía que se defiende auto-proclamándose como la verdadera poesía, la más social y comprometida políticamente, la única a la altura de los tiempos, surgió una Carta abierta que exponía la riqueza de la mezcla, la pluralidad de lo extranjero, la realidad de las migraciones, en lo social, en lo geográfico, en lo estético y cultural, y que, frente a la demagogia de un arte único constataba lo potenciador y sanador del intercambio de praxis culturales, de poéticas tan diversas como diversos son los individuos, pueblos, razas, grupos, geografías, historias que componen el mosaico que llamamos Humanidad. 
No hay que despreciar a culturas por ser sus valedores minorías étnicas o tribales. Cada una suma lo suyo. Y que todas estas poéticas convivan mejora y justifica esa compleja situación geopolítica de la globalización, que bajo la idea de un pensamiento o poesía única es más bien un globo-imperialismo, que es rechazado por esta Carta radicalmente.

Si la Carta abierta data de junio de 2011 y fue escrito desde una pluralidad anónima de poetas (cinco redactores en connivencia y complicidad y otros 25 o 30 poetas más), en un trabajo colectivo de examen y exposición de la problemática de la práctica poética, el libro coral “Por donde pasa la poesía”, que empezó a gestarse como tal en 2009, ya venía con la semejanza, con la afinidad a estos presupuestos. A ello han contribuido, además de los poetas reunidos en el libro, diversos autores, como José Luis Sampedro o Carlos Taibo, que han participado en el libro con sus reflexiones, y el músicoLucho Roa, que ha puesto música a algunos de los poemas recogidos. 

Así que fue como juntar dos piezas de un puzle aún incompleto, de una manera de entender la actividad cultural como beneficio para la sociedad, para una sociedad plural que desea convivir en igualdad de oportunidades, con libertad y sin servidumbres ni manipulaciones mediáticas, comerciales o ideológicas. 

“Por donde pasa la poesía”, en resumen, es un arte-facto político, entendido lo político como superador de la política, que nos lleva por la calle de la amargura, por una calle de dirección única… al desastre. Lo político lo hacemos entre todos, participativamente. La política la hacen tres, al servicio del Capital. La poesía no está al servicio del Capital, sino de la vida y la convivencia. La poesía que se deja poseer por el Capital o sus perros se convierte en un arma homicida. Frente a la calle de dirección única, lo abierto. Decía no hace mucho Antonio Méndez Rubio que nos han robado el exterior. Se lo han agenciado. No tenemos exterior. Si la poesía no es intento de frenar y contrarrestar ese abuso, esa violencia, ¿para qué sirve? “Por donde pasa la poesía es el exterior”, también. La Carta abierta sólo puede ofrecer apertura a lo exterior. Un exterior que es el lugar de la comunidad. Una comunidad que es lo fotografiado en el libro “Por donde pasa la poesía”. Un exterior para ser comunidad de amantes, no los presos vigilados en un amplio patio carcelario. 
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En cuanto a de qué se tiene que defender la poesía, sobre eso añadiría que el arte y el pensamiento deben defenderse de la manipulación, de las apropiaciones indebidas, de los acosos del poder, es decir de quienes con poderosos recursos económicos, políticos y sociales, se sirven de la mentira y de la tergiversación para anular la capacidad que tiene el ser humano de hacer análisis, evaluación y proposiciones sobre los conflictos históricos, de naturaleza política, social, cultural o religiosa. 

La poesía, en concreto, tiene la capacidad de escribir lo no escrito, lo que la historia oficial ha negado u ocultado o contado sin rigor ni objetividad acerca de los hechos consumados. La poesía además, desde la remembranza, los sueños y la memoria, consigue desvelar posibles sincronicidades y semejanzas que en lo colectivo e individual nos sirven para tomar conciencia y consciencia de cómo somos, del "presente como imagen más íntima del pasado" y del futuro como poso de lo ancestral, de lo ya vivido pero no atendido en nuestro devenir. 

La poesía es vida, es experiencia de lo decible pero también pulsación de lo indecible, de lo incompleto que es siempre a nuestra capacidad limitada lo real de la existencia, del mundo, del ahora. Al haber tantas maneras de vivir, tan amplias geografias del sentir y del actuar en una globosfera inaudita y emergente, la complejidad que suponen las migraciones y mestizajes conlleva respetar, defender todas las poéticas que deriven de esas sociedades, tribus, grupos, pueblos, independientemente de su tamaño y potencias económico o político en el virulento Mercado Mundial. 

La poesía hay que defenderla también de la poesía. Lo que sólo es poético mata a la poesía, decía Holan. También en su defecto, sin un ápice de lírica, no hay poesía. Los hibrys ahora nos lo ponen difícil con las nomenclaturas y géneros. Lo obvio, hay que defender las prácticas literarias que nos ayudan a ser personas, a ser justos y generosos, a convivir y respetar todas las vidas. Hay que defender la poesía de las servidumbres del poder, ya sea religioso, ideológico, político, económico. Hay que defender la poesía como un Caudal de poéticas de muy varia condición, alcance, grosor, música. Hay que defender la poesía de la banalidad, de los neofanatismos, de lo pre-sentido, de lo pre-fijado, de lo pre-acordado. Sin libertad y creatividad la poesía es un fósil. Hay que defender a la poesía de las carencias de compasión y ardor intelectual, del vaciamiento de profundidad vital, de la elocuencia publicitaria y el dogma teológico. De los rankings de audiencia, de los podiums de la fama o los premios literarios. 

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EXTRAÍDO DE TENDENCIAS21 
de entrevista realizada por la periodista y poeta Yaiza Martínez

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